Esquinas de NYC
el trueno entre las hojas
Insistente.
Charlemos.
Lo que no es.
Não sou nada.
Nunca serei nada.
Não posso querer ser nada.
À parte isso, tenho em mim todos os sonhos do mundo.
Pancha.
1. Obsequio. Para la navidad pasada, mis viejos me regalaron una colección de las mejores joyas de Armando Bó; es decir, de los más célebres films de Isabel “Coca” Sarli. Hermoso.
2. Icónica. Isabel Sarli, no solo se ha vuelto un objeto de culto pop-kitsch del under más recalcitrante, si no que además maravilla a personas que, apuesto, no han visto ni 24 fotogramas de una de sus películas.
3. La otra. Es publicamente sabido, y reconocido por la propia Isabel, que Armando Bó, a pesar de haber estado casado toda su vida con su Señora, quedó deslumbrado con Sarli, quien fuera su amante durante, también, toda su vida. Cuenta la “Coca” que una vez se encontraron las dos mujeres de Bó en el cementerio, y tuvieron una discusión de esas en la que la triste mujer engañada hacía gala de ser la “Señora”, mientras la Sarli, con su ingenio de mujer “de mundo”, le hacía saber lo bien que la pasaba con el “Señor”.
4. Patológica. La gran mayoría de las películas son coprotagonizadas por decenas de hombres de expresión impúdica y rostro facineroso. Que su amante gozara, de alguna manera, de verla besándose (cuando menos) con otros, no es, si se quiere, sorprendente. Lo que le agrega un matiz fenomenal, es cuando el que toca a la protagonista es Victor, el hijo de Armando Bó. Sin ir más lejos, en (atento al nombre del film) “La mujer de mi padre”, se la disputan, como dice el nombre, padre e hijo. Dicen que en los planos cortos, en los que se ve una mano tocando las tetas de Sarli, eran las manos de Bó padre, quien no soportaba que la toque otro. La magia del montage.
5. Hermosa. Isabel Sarli era autenticamente bella. Tenía unas curvas tan impresionantes como naturales, y un rostro que mezclaba una sensual armonía con un increíble gesto naif. No me voy a detener a explicar que es lo que a mí me parece, si a alguno le parece fea, adelante. Sí, tenía un poco de celulitis. ¿Y? Preguntale a cualquier tipo si se hubiera negado a la “Coca” Sarli por un par de pozos en el culo.
6. Erótica. Pero también inocente. Y sí. Aparecía nadando desnuda en un brazo del Paraná, delante de un hombre a quien apenas conocía. Pero también le juraba amor, casi al mismo tiempo que le presentaba su cuerpo desnudo. Se entregaba, pero por amor. Pienso que su erotismo tenía que ver con lo explícito, con su cuerpo desnudo, no con su dramatización, ya que sus dotes actorales eran pobrísimos. Su inocencia era más natural que su sensualidad.
7. Eterna. Esta mujer va a cumplir, en el 2012, 77 años. Su vida tuvo (y tiene) una mística que nos hace fantasear con que fue una mujer cándida que amó a un sólo hombre, aunque eso no haya sido exactamente así. ¿Se entiende? Su carrera consistió en seguir los pasos de su amado amante, y ser sometida, de algun manera, por él. Él, quien la amaba, pero que nunca dejó nada por ella. Ella, que no formó pareja -oficial-, ni tuvo hijos (su hija, la Coquita Sarli es adoptada y lleva el apellido materno), después de “enviudar” a Armando Bó. Ella y su escote perenne, viven, rodeados de perros y gatos, y de mitos fantásticos y realidades pintorescas.
Con
@gimmethewines
@esaesmivespa
@alfredospangenberg
Ir a un super y comprarme latas de sopa Campbell.
@vicfabrice
Mi cara impresa en el monopolio (clarín, always)
Hoy no tengo ganas de pasar desapercibida
Mucho rock
Bruce Willis and Quentin Tarantino beind the scenes, “Pulp Fiction” 1994.
Finalmente corté esta remera que grita verano
Acá más en detalle. Es muy alegre
Welcome to the nerd side: Tetrahedro nuevo, https remarcado #tattoos